martes, 17 de diciembre de 2013

43. I whisper something in her ear that I just can't repeat.

Cecilia se despertó oyendo algo. No era un ruido estridente, ni nada así, simplemente como si oyese voces por lo bajo. Cuando tuvo los ojos bien abiertos y ya no le temblaban, se percató de que no estaba en su cuarto, sino en el de Niall. Era el de Niall, ¿verdad? Recordaba que fuese así, con esas paredes, estanterías, la guitarra, los peluches del koala y Simba...
¡Copón!
¿Pero qué narices hacía ahí?
Se levantó de un saltó y se miró así misma. ¿Y su ropa? ¿Quién la había cambiado? Bueno, de eso no tenía ninguna duda, pues el señorito Horan, a la hora de magrear carnes, no se cortaba ni un pelo.
Miró hacia la mesa, allí estaba su ropa, ¿y su móvil? Al lado, con el cargador puesto. 
Se acercó y vio que tenía un mensaje de su madre.

"Vale. Ya nos veremos mañana."

¿Y eso? Aun sin saber a qué respondía, ya la notaba seca.
Si es que Claire necesitaba una alegría o algo así, porque no salía de su línea.
Miró los últimos mensajes enviados y allí encontró uno en el que le decía a su madre que dormiría en casa de Bianca.
Bastante creíble, a pesar de que ella no lo había escrito. 
Y obviamente había sido Niall. Vamos, que estaba claro. Que sería un empanado de la vida su chico, pero que todo este embrollo olía demasiado a rubio irlandés.
A pesar de seguir enfadada con él, le dio un cierto matiz de orgullo que él se hubiese acordado de avisar a su madre para no causar altercados, y de que se hubiese ocupado de ella todo el rato.
Pero aun así estaba enfadada, ¡muy enfadada!
A ver, si hacía memoria... Se acordaba de un árbol, del jardín de la casa de Tania. Hablando de Tania, recordaba verla tonteando con Niall.
Más lameculos no podía ser, siempre yendo a por lo que había conseguido Cecilia, ay que pena de chica...
Bueno, también hay por ahí alguna falda levantada y una cremallera bajada, ciertos besos y más cosas.
Ya está. Hubo tema con Niall pegados al árbol. 
Se supone que Cecilia no debía ceder, pues aún estaba cabreada, pero suponía que el calentón la pudo o algo así, total, recuerda habérselo pasado bien. Pero aun así, Niall no se libraba pues se aprovechó su borrachera.
Aunque bueno, entendía que si ella hubiese estado en su caso, tampoco se hubiese resistido, pero el tema principal es acumular argumentos, asi que ala, Niall culpable y punto.

Suspiró, pasándose una mano por la cara.
Se hizo una coleta, ya que en ese momento el pelo la agobiaba, y fue hacia la puerta para salir de la habitación, pero recordó que estaba en casa de Niall y que podía encontrarse con sus padres (ay la leche) y que iba solo con una camiseta hasta los muslos, y debajo... Un sujetador negro sin más pero con push up que, admitámoslo, realzaba con gran esplendor sus atributos femeninos, y el tanga que ayer volvió loco a Niall. Asi que no era el mejor panorama.
Abrió el armario de su chico y sacó de un cajón unos calzoncillos de los que a ella le gustaban, que eran estos de macho macho de tela, blancos con rayas azules, y se lo puso.
Le hacía gracia ponerse la ropa de Niall, porque era como, no sé, ser Niall por un día.
Ya vestida, y con cierto temor, salió de allí, dejando el cuarto atrás. La idea de toparse con sus padres así de improvisto le producía escalofríos.
Bajó las escaleras y llegó al salón, caminó un poco hacia donde estaba la cocina, encontrándose por el camino con un cojín tirado en el suelo. 
Había voces en la cocina. Cada vez eran más claras.
Avanzó lentamente hasta ahí.
¡Ay, no se atrevía!
Se oía la voz de la madre de Niall, Maura así se llamaba, o eso le dijo Niall.
Cecilia no pudo moverse más. ¡Qué vergüenza! Y se quedó ahí pegada, sin ser vista por nadie pero escuchando todo. Aunque su intención no era espiar, sino relajarse un poco.


- Mamá, no, en las tortitas primero va la nocilla, después el colacao en polvo, luego el azúcar moreno y después el caramelo. - se oía a Niall.

- Bueno, eso te lo acabas de inventar, porque las tortitas se toman solo con nata y chocolate de toda la vida.

- Pero yo me como las tortitas así. ¿Qué clase de madre eres que no conoce cómo se come las tortitas su hijo? - se notaba que estaban de broma.

- ¿Y tú qué clase de hijo eres que aún no me has presentado a tu novia?

- Ay mamá, está durmiendo, ya te lo he dicho.

- Cuanto duerme, parece tu padre - Niall rió. - Sigo sin creerme que ayer no hicieseis nada cuando llegasteis.

- Mamá, ¡pero si estaba borracha como una cuba! 

- Bueno, pero eso no hace que no tenga ganas.

- Joder, no creo...

- Chst. Esa. Boca.

- Lo siento. 

- Nada. - suspiró - A ver si baja antes de que me vaya a hacer la compra, quiero conocerla.

- Bueno, la verás con los ojos como los de un mapache. Se quedó dormida con todo el maquillaje.

- ¿Y por qué no se lo quitaste?

- Porque no sé como se hace.

- Pues con toallitas desmaquillantes.

- ¿Y eso donde está?

- En mi baño, por supuesto.

- Pues no lo sabía.

- Ay, pobres de tus futuros hijos con Cecilia... - se oyó como un atragantamiento.

- ¡Mamá!

- ¿Qué?

- ¿No llevo ni una semana justa con Cecilia y ya hablas de esas cosas?

- Bueno, yo solo voy tanteando el terreno, quien sabe... 


Durante todo este tiempo, Cecilia se había mantenido de pie, pero con los ojos como platos y con una mano que le tapaba la boca.
Esto ya era suficiente.
¡Niall había dejado claro delante de su madre que ella era una borracha!
Bueno, más o menos.
Y luego lo del mapache, y finalmente lo de los hijos.
Pero bueno...
No a ver, si en parte se nota que son madre e hijo pero...
Cecilia sentía que la cabeza le iba a explotar. Ahora no podía ni mirar a la cara a Maura.
Lo mejor sería que volviese a la cama y se hiciese la dormida.
Corrió hacia las escaleras temiendo que a Niall y a su madre les diese en ese instante por salir de la cocina. Pero tuvo tan mala suerte, que en el camino pisó el cojín abandonado del suelo, que se deslizó hacia atrás, y entonces ella cayó al suelo, generando un ruido importante.
Al segundo salieron Maura y Niall de la cocina, encontrándose con Cecilia boca abajo.


- No es la mejor forma de conocer a la madre de tu novio - gimoteó ella girando sobre sí misma y llevándose una mano a la frente, mientras cerraba los ojos.

- Ay mi niña - Maura se acercó rápidamente a Cecilia, y colocó el cojín con el cual había tropezado debajo de su cabeza. - ¿Estás bien? 

- Mas o menos - se incorporó un poco.

- Soy Maura.

- Cecilia.

- ¡Niall! ¿Qué haces que no te mueves? - le regañó su madre.

- Eh... Ya voy - se acercó a su novia, se inclinó y le dio un beso en la frente, aunque ella no le miró de buena forma.

- Malditos cojines... Te dije esta mañana que los colocases - se dirigió Maura a Niall.

- Pero es que me duele la espalda por dormir en el sofá, y no es bueno que me agache.

- Espera, ¿has dormido en el sofá? - Cecilia se había incorporado y apoyado con los antebrazos.

- Eh... Sí.

- ¿Y por qué no conmigo? - rápidamente la chica miró a Maura - A ver, en plan bien,  que... - suspiró.

- Tranquila, te entiendo.

- Es que pensé que era inadecuado, además como sigues enfadada conmigo, o eso creo...

- ¡Lo sabía! Sabía que teníais problemas.

- Mamá... 

- Mira, - se centró en su hijo - Vas a ayudarla a levantarse, la vas a guiar hasta el sofá... 

- A mi ya no me duele nada... - interrumpió tímida Cecilia.

- Que sí hombre, que ya es hora de que haga algo - Niall resopló - Y mientras habláis, yo os preparo algo de comer, u os traigo las tortitas.

- Claro, y además estarás escuchando toda nuestra conversación, ¿no? - dijo sarcástico Niall.

- Ay vale, vale, cierro la puerta. - Maura resopló poniéndose de pie - Ni que fuese cotilla, vaya imagen tienes de tu madre... - negó, aunque divertida, y sonrió a Cecilia. - Bueno, es hora de arreglar cositas. - volvió a sonreír y se alejó de ahí, metiéndose de nuevo en la cocina y, bajo la mirada de Niall, cerró la puerta. Niall le tendió la mano.

- Déjame, ya puedo yo. - dijo borde Cecilia, levantándose con cuidado y yendo sola hacia el sofá. Niall se sentó a su lado y observó cómo Cecilia se ponía una mano en la frente y suspiraba, así un par de minutos.

- Cecilia...

- Le has dicho a tu madre que estaba borracha como una cuba.

- Eh...

- Y ayer en cierta parte te aprovechaste de que yo no estaba en la mejor situación.

- Oye eso...

- Y para colmo el mapache. - Cecilia bufó. - Eres como un niño pequeño, lo sabes, ¿no? - Niall rió por lo bajo.

- Pues ayer no parecía eso...

- ¡Ves! Siempre igual. No te tomas nada en serio, nada de lo que digo, siempre igual.

- Eso no es verdad, pero aun así... - Niall miró hacia abajo. - ¿Esos son mis calzoncillos?

- Y otra vez... - ella se puso de pie. 

- Cecilia, a ver, claro que no todo me lo tomo en serio, ¡solo llevamos una semana! - Cecilia le miró fijamente, fulminándole con la mirada, y fueron los dos segundos más largos para Niall. Vale, la había cagado.

- Niall, no se trata de cuánto tiempo llevemos, sino de respeto. - suspiró finalmente y se alborotó el pelo. - Mira, no sé qué hago aquí. Gracias por cuidar de mí ayer, y dile a tu madre que lo siento, que ha sido un placer conocerla. 

- Pero... Cecilia... - él se levantó yendo hacia ella.

- Me voy a ir, no intentes pararme. - Niall bufó.

- Eres imposible... - pero ella ya estaba subiendo las escaleras. 


Cecilia entró en el cuarto y rápidamente se quitó la camiseta y los calzoncillos, y empezó a ponerse la blusa y la falda. No le apetecía llorar, era raro. Pero sí coger un bate de béisbol y estampárselo a Niall en la cabeza. ¿Por qué era tan lerdo, tan inmaduro para ciertas cosas y para otras no? ¿Por qué? ¿Y se supone que iba a ser así el resto de los días, que en eso se quedaría su relación, en Cecilia siempre preocupada y Niall sudando?
Pues no. Se negaba rotundamente. 
Aún era un poco pronto para todo esto, pero si las cosas no cambiaban notablemente, ella tendría que tomar medidas, aunque le costase vida y alma llevarlas a cabo.

Se calzó, agarró su abrigo, sus pertenencias y colocó un poco la sábana de la cama, que estaba hecha un higo. Salió del cuarto y bajó las escaleras. Niall estaba en el sofá, sentado, con la cabeza entre sus manos, pero cuando la oyó bajar alzó la cabeza.


- Oye Cels... No podríamos hablar, o algo, no sé...

- Mira Niall, estoy de mal humor, me has puesto de mal humor, y para colmo no me acuerdo de si ayer me tome la píldora. Asi que...

- ¿Qué? - Niall se levantó de un salto - Yo ayer no usé condón. Estás de coña, ¿no?

- Déjalo anda - dijo bufando - Voy a despedirme de tu madre. 

- Cecilia te estoy hablando.

- Y yo me estoy yendo - dijo ella con frialdad. Niall no pudo hacer otra cosa que volver a sentarse en el sofá y sujetar su cabeza con las manos.  Cecilia se acercó a la cocina y abrió la puerta, encontrando a la madre de Niall haciendo en una sartén huevos fritos con bacon en tiras bañado en la yema. Al freír, se generaba un ruido que respondía al hecho de que Maura no hubiese podido oír ni los susurros que se filtraban a través de la puerta cerrada. - Maura - la llamó.

- ¿Sí, cielo? - sonrió, pero su sonrisa disminuyó un poco cuando la vio vestida y con todas sus cosas. - ¿Te vas ya?

- Sí, lo siento mucho, pero tengo que estar ya en casa.

- ¿De verdad? ¿No te puedes quedar un poco más? Pensaba que estarías a comer, si quieres llamo a tu madre y la convenzo.

- No enserio, tengo que irme y... estudiar un poco.

- Ay, ojalá se le pegase algo tuyo a Niall - Cecilia forzó una sonrisa.

- Sí.

- Bueno, un placer conocerte. - Maura se limpió las manos y se acercó a Cecilia, a la cual abrazó sin perder de vista el fuego.

- Lo mismo digo. - tras una sonrisa cómplice, ella abandonó la cocina y se dirigió hacia la puerta, pero Niall la alcanzó.

- Cecilia, espera.

- Me tengo que ir.

- Joder, esto es urgente.

- ¿Por fin te estás tomando algo en serio o qué? - Niall bufó - ¿Sabes qué, Horan? Me das mas disgustos siendo mi novio que cuando nos odiábamos. - miró con pena a su novio, y dicho esto, se fue, cerrándole la puerta en las narices. Niall se quedó apenado, sin que algo saliese de su mente. ¿Pero se ha tomado la píldora sí o no? Joder... Se giró, en dirección contraria a la puerta, y se chocó con su madre.

- Hijo, como te vaya así con todas las chicas mejor que te vayas haciendo gay, que si no vas mal.

- Mamá, no estoy de humor. - Niall tensó la mandíbula y se apartó de allí, dirigiéndose hasta su cuarto. Mira por donde que hasta se le habían quitado las ganas de desayunar.




Cecilia salió de la casa, y de nuevo deseó tener a mano un bate con el que ponerse a destrozar todo y mandar a tomar por vientos a cualquiera.
Avanzó unos pasos, alejándose de la casa de Niall, cuando miró a la izquierda, recordando que allí vivía Victoria.
Hace tiempo que no la veía, y la verdad es que le apetecía hacerle una visita.
Casi no sabía de ella.
Dio el rodeo necesario para acceder a la parcela de la familia McArthur, y cuando estuvo delante de la puerta, llamó.
Esperó unos segundos que, ciertamente, la impacientaron un poco.
Hasta que abrió la puerta Martha, la madre de Victoria, se asomó. 

- Ah, hola Cecilia.

- Hola - sonrió. - ¿Está Victoria?

- Sí... - la madre arrugó la frente - pero está castigada. - Cecilia se mordió el labio.

- Ya lo sabía, simplemente quería pasarme para verla un minuto, no da ninguna señal de vida, ¿sabe? - intentó sonar divertida.

- Ya... - a Cecilia le preocupó ese triste "ya..." - Pero es que la verdad es que no quiere ver a nadie, está... en una mala época.

- ¿Mala época? - Ahora sí que se preocupó preocupó. Sabía que las cosas con Liam no iban viento en popa, ¿pero tanto como para alejarse de la sociedad? - Perdone señora McArthur, pero si me dice eso me quedo peor y con más ganas de ver cómo está. - Martha hizo un esfuerzo y elaboró una triste y breve sonrisa torcida.

- Tranquila, serán cosas del periodo, de exámenes y tal, ya en unos días se repondrá. - Cecilia se quedó insatisfecha, pero aun así...

- Vale... - asintió amargamente - dila que espero que supere su mala época.

- Se lo diré - la madre sonrió - Gracias Cecilia,

- Nada... - una última sonrisa y la puerta se cerró.


Vale, esto era muy raro.
¿Qué había pasado?
Pero lo que tenía seguro es que no era ni por la regla ni por exámenes, sino que el centro de todo tenía nombre y cara.
Liam Payne.
Asi que cogió el teléfono y marcó rápidamente un número.


- ¿Qué le has hecho a mi amiga?

- ¿Qué? - preguntó Liam confuso al otro lado, pero sabiendo que algo tendría que ver con Victoria.

- Pues que ahora quien tú y yo sabemos no quiere ni ver a sus amigas, solo encerrarse en casa.

- Y yo que sé, le habrá dado un flush o algo así.

- ¿¡Pero cómo que le ha dado un flush o algo así!? - gritó, dándole igual esa pareja de ancianos que se habían quedado mirándola. 

- Mira, yo no he hecho nada, ayer se fue llorando sin que le dijese algo.

- ¿Cómo que se fue?

- Pues que se fue. Vino, estuvo medio minuto, me vio, y empezó a llorar. Y se fue. Así, sin más.

- Pero...

- Por lo que yo no he hecho nada.

- Liam, aquí hay algo que no cuadra. ¿Por qué se iba a ir llorando sin que le dijeses nada?

- Ya te lo he dicho, un flush. - Cecilia suspiró.

- Esto es muy raro. - un silencio de unos diez segundos. - Pero sabes que seguramente está relacionado contigo, lo que sea que esté ocurriendo, ¿no?

- Sí. - contestó secamente él.

- Y aunque ella no quiera, deberías intentar comunicarte con ella.

- No. - dijo rudo - Yo ya he tirado la toalla. Ella no se moja por mí, yo no lo haré por ella. Lo siento pero estoy cansado. - Cecilia volvió a suspirar.

- Me recordáis tanto a mí y a Niall... - dijo por lo bajo.

- ¿Qué?

- Nada, nada. - tres segundos callados. - Mira Liam, acabarás haciendo lo que tu quieras, pero por favor, intenta no hacer tonterías.

- Eso es un poco... contradictorio, suponiendo que soy el más maduro de los chicos. - Cecilia resopló con una sonrisa.

- Si ya, pero vuestro nivel de madurez va un poco retrasado.

- O el tuyo va muy adelantado, una de dos. - Cecilia rió por lo bajo.

- Bueno Liam, tengo que colgar.

- Adiós Cecilia.

- Adiós. Sé inteligente.

- No prometo nada. - sonrisas a cada lado de la línea, y la llamada terminó.




(...)



Alex oyó música, y básicamente fue eso lo que la despertó. Aunque no abrió los ojos, primero acomodó sus oídos a lo que se oía en toda la habitación.
So Long Goodbye, Sum 41.
Una de sus canciones favoritas, que con su ritmo mas pausado y tranquilo contrastaba con el punk del resto de los temas de aquel grupo.
Recordaba haber mencionado esto alguna vez a Harry.
Se quedó unos segundos así, saboreando la canción, hasta que de repente una voz se añadió a las palabras de Deryck Whibley, el cantante.


- We always knew that it'd come to this, it's times like these I forget what I miss. - entonces sí que abrió los ojos, y se incorporó un poco, encontrándose con Harry apoyado en el marco de la puerta. Se había duchado, ya que tenía el pelo mojado aunque apartado pues llevaba su bandana de la bandera de Estados Unidos. Además, si no era suficiente buena imagen, iba sin camiseta, y con unas simples bermudas negras de pijama. En sus manos llevaba una bandeja, en la cual, aunque no apreciaba mucho lo que había, supuso que estaría el desayuno. Alex se comió el momento con la mirada, observándole de arriba abajo, y viceversa. Vamos, es que esto era propio de una película. - Matters of heart are hard to address, specially when yours is full of emptiness... - siguió cantando él. Tenía una voz bonita, pero claro, Alex no estaba en ese momento para juzgar voces como Simon Cowell teniendo en cuenta el panorama que tenía delante. 

- ¿Era necesario lo de ir sin camiseta? - preguntó ella divertida.

- Simplemente por haber visto como se te caía la baba, sí era necesario. - Harry se mordió el labio conteniendo una gran sonrisa, mientras Alex, quien se deshacía de las mantas y se sentaba tal cual indio en el colchón, ponía los ojos en blanco.

- ¿Y esto? - le había sorprendido ese detalle de Harry, el de traerle el desayuno, la música... Él había puesto la bandeja sobre la cama, la barrera entre ellos dos, y se había recostado de lado mirándola, a ella, solo a ella, porque la verdad es que no había otra, ni quería que hubiese. 

- Me hacía ilusión, no sé, prepararte algo. Y también podría contar como una especie de... ¿perdón? Por lo de ayer... - agachó ligeramente la cabeza mientras se rozaba la nuca con una mano. - ¿Alex?

- Ah, sí, sí. - se había quedado, involuntariamente, embobada mirando cómo los músculos del brazo de Harry se estiraban, pero ya había salido de su trance - Pero no hacía falta, ya está olvidado. 

- Pero aun así... - miró como con cierta súplica a Alex. Así mismo, Harry ni se perdonaba lo que hizo ayer. Vamos, estuvo a punto de intimar con Alex y va y la jode. Eso le perseguiría durante todos sus años, lo sabía. Decidió cambiar de situación y bebió de uno de los vasos que tenían zumo de naranja, mientras la chica agarraba una tostada y empezaba a echarle mantequilla. Disenchanted, de My Chemical Romance, empezó a sonar. Otra que estaba en la lista de favoritas de Alex.

- Mmm... - jadeó Alex probando su desayuno - Deberías decir más idioteces, si eso significa que me vas a preparar sorpresas de este tipo cada vez que lo hagas. - Harry bufó.

- Pero te enfadarías conmigo.

- Te acabaría perdonando.

- ¿Enserio?

- Hombre... Es que si encima traes comida yo no me puedo resistir. - Harry rió por lo bajo mientras negaba con la cabeza. Siguieron comiendo, hasta que la canción cambió y empezó a sonar Novermber Rain, de Guns N' Roses. Ocho minutos y cincuenta y siete segundos de una de las canciones más bonitas de la historia de la música, narrando una trágica historia de amor. Y por eso, junto a otras más, coronaba la lista de canciones preferidas de Alex. Parece que Harry había hecho una recopilación de sus canciones favoritas, y cierto es que el detalle le encantaba.  Alex extendió mermelada en una nueva tostada, manchándose la mano. Tras unos mordiscos, se apartó el pelo que le molestaba del hombro, ensuciándose al hacer esto el cuello.

- Ey, espera, tienes... - una idea propia del lado pervertido de Harry se le pasó por la cabeza. Entocnes decidió no avisarla, sino que directamente se acercó a ella y puso una mano en el lado del cuello que estaba limpio, y se acercó lentamente. Alex ya estaba en sí confusa cuando vio a Harry tan cerca, pero lo estuvo más cuando sintió que acomodaba su cabeza encima del hombro de ella y recorría con la boca el espacio sucio. Desde donde estaba podía ver toda la espalda de Harry, cuyos músculos se contraían y relajaban, contraían y relajaban. Desgraciadamente, Harry se alejó de Alex, lamiéndose el labio superior. - Definitivamente la mermelada de melocotón es mi favorita. - dijo con una sonrisa mientras ella intentaba recopilar los hechos recientes. - ¿Sabes qué? No tiene mucha lógica eso de los besos en el cuello y lo de masturbarnos el uno al otro... - Alex chasqueó la lengua.

- No digas esa palabra, por favor.

- ¿La palabra otro? - preguntó él con una sonrisa torcida, y ella alzó una ceja. - Vale,vale. Bueno, a ver, que no tiene mucho sentido lo de los besos en el cuello y eso otro que tu y yo sabemos... - Alex había temido mencionar el tema durante lo que llevaban de mañana, pero algún día habría que hacerlo, ¿no? Sabía que si no hubiera sido por el alcohol no hubiese ocurrido nada, pero ganas no faltaban. La cosa es que no tenía claro si se sentía mal o bien por haberlo hecho. - ... pero que aún no nos hayamos dado un beso normal y corriente. - a Alex se le escapó una risa por lo bajo.

- Lo siento Harry, no te voy a besar. - dijo sin reparos, a lo que Harry frunció el ceño.

- ¿A estas alturas no eres capaz de besarme? - Alex sabía a lo que se refería.

- Es que... ¿Has visto Pretty Woman? - Harry asintió - Pues eso. Julia Roberts dice que besar es algo más personal, y es verdad.

- Asi que... básicamente me estás diciendo que no puedes besarme porque eso es algo íntimo, pero en cambio empezar a tocarnos, salvajemente, en medio de una fiesta, con gente al rededor y cosas así, es de lo más corriente del mundo? 

- Dicho así parezco gilipollas. 

- Suena como tal. - se quedaron unos segundos en silencio, ella sin mirarle, pero él si lo hacía. - Ya está, tengo la solución.

- Sorpréndeme - dijo con ironía.

- Sé mi novia.

- ¿Qué?

- Eso. Sé mi novia.

- ¿Qué? - repitió de nuevo frunciendo mucho mucho el ceño.  Harry en cambio se mordió el labio. De un salto bajó de la cama y se puso con una rodilla apoyada en el suelo. Se quitó un anillo y se acercó hacia Alex, quien le miraba más que confundida desde la cama.

- Alessandra Drake, ¿me harías el gran favor de ser mi novia?


Alex titubeó. 
¿Qué narices...?
Le tenía ahí delante, mirándole con ojos ilusionados, que brillaban. No sabía como lo hacía, pero esos dichosos ojos cada vez estaban mas verdes y cada vez brillaban más, iluminando todo lo que pillaban en su camino.
¿Qué coño decía?
¿Ser novia de Harry?
Hombre, tendrían fácil lo de la distancia y tal pero...


- Tú estás gilipollas, ¿no? - la cara de él cambio completamente.

- Vamos, que no. - ella bufó y se puso de pie. En cambio Harry simplemente se puso el anillo y se sentó en el suelo.

- Es que... Ya me siento como una mierda, ¿vale?

- Y... Salir conmigo sería peor, haría que te sintieras más mierda aún, ¿no? - Alex notó la tristeza en la voz de Harry, pero era distinta. Era una tristeza con dolor, con rabia dentro, pero sobre todo dolor.

- No quería decir eso.

- Ya, pues lo has dicho. - Harry se levantó y fue a salir del cuarto pero Alex le agarró del brazo.

- Para. - él se giró hacia ella, estaba serio. - Sabes que no quería decir eso.  - suspiró - Pero pienso que salir juntos es muy precipitado. No hace ni una semana que estaba con Louis, y él... Me siento mal, ¿sabes?

- Él quiere que salgamos.

- Ya, pero aún así, no sé... Iría en contra de mi naturaleza. Sentiría como que le faltaría el respeto. Es tu mejor amigo, ¿tú no te sientes mal?

- Claro que sí. Pero si para estar contigo tengo primero que sentirme mal, aguantaré todos los malestares del mundo. - Alex se quedó muda. Puede que tuviese sus más y sus menos con Harry, pero cuando él le decía esas cosas, su corazón se disparaba. - Entonces... - dijo tras un suspiro - aún nada...

- Aún nada... todavía. - dijo con una triste sonrisa.

- Y supongo que no habrá besos... - negó divertida. Ambos se quedaron en silencio unos segundos. Ella miró hacia la derecha, y Harry aprovechó esto para agarrarle la cara con suavidad y, rápidamente, depositar un breve pico en sus labios. Después, salió corriendo y se encerró en su cuarto, como si fuese un niño pequeño.

- ¡HARRY! - gritó ella. Pero sin embargo, en ese momento, era feliz. 



(...)




Bianca estaba radiante. Aunque por una parte no, pero en si sí.
Ayer había tenido uno de los mejores días de su vida.
Había pasado una gran noche con Louis, hablando sobre todo. Habían hasta compartido secretos de la infancia, incluso algunos de no tan infancia. Sin embargo, Bianca en ningún momento le reveló que llevaba unos cuantos años por él, hubiesen pasado por su vida todos los chicos que hayan pasado.
Él había participado todo el rato en la conversación, contándole la misma cantidad de cosas. 
Encajaban en todo, era comodísimo estar con él, y cualquiera que les hubiese visto pensarían que eran pareja.
¡Y encima se habían besado! 
Pero bueno, eso podía ser en parte malo.
¿Cómo reaccionarían a partir de entonces?
Ayer estaban borrachos, con el contentillo, tanto antes como después. ¿Pero el resto de días?
¿Se verían con los mismos ojos?
Bianca sabía que ella a él no.
Pero hasta entonces, no había recibido ni una noticia de él.

Era por la tarde, cinco y media más o menos, y estaba sentada frente al ordenador, leyendo un libro llamado The Fault In Our Stars, que trataba sobre una chica con cáncer llamada Hazel. Le habían dicho que estaba genial ese libro, y se lo había descargado.
Estaba leyendo el momento justo en el que Hazel y Gus estaban cenando juntos en Amsterdam, cuando recibió un whatsapp, justo de una persona en concreto.
Louis.

"Skype?" decía.

Bianca sonrió tontamente, y se regañó a sí misma por hacerlo. 
¿Por qué sonreía? Debía olvidarle, o al menos no obsesionarse tanto hasta que él olvidase a Alex.

Cerró el archivo de pdf, memorizando antes que se había quedado por la página 139, y abrió el skype, metió sus datos, y ahí estaba. 
Louis Tomlinson, con el icono verde diciendo que estaba conectado.
Rápidamente, Bianca se levantó y abrió su armario, para mirarse en el espejo que había tras la puerta. Vale, la coleta la tenía bien hecha y estaba guapa, no había alerta de ojeras ni nada.
Un sonido le alarmó de que estaba recibiendo la petición de una video llamada.
Se sentó y aceptó.


- Ángel - dijo él, con una sonrisa. Estaba muy guapo. No llevaba nada que le resaltase de una forma importante, pero aun así estaba guapo. El pelo con el flequillo un poco hacia atrás, como se lo estaba poniendo últimamente, sus grandes ojos azul cielo, y una camisa de tirantes blanca de estaban que llevan ahora los chicos que quedan mazo bien. Además dejaba que se asomasen los tatuajes que tenía en el pecho, y bueno, Bianca estuvo a punto de soltar alguna palabrota por eso, pero se contuvo.

- ¿Ángel, carrot o Bianca? Aún no me ha quedado claro.

- Por ahora ángel, y cuando me invente uno nuevo pues ya cambio - la chica rodó los ojos. - ¿Qué tal?

- Supongo que bien. ¿Y tú? ¿Resaca?

- Nada, estoy limpio.

- Que suerte, porque ayer no es que fueses muy ligero - Louis hizo un movimiento, como quitándole importancia.

- Bah, da igual. ¿Qué estabas haciendo? 

- Leer.

- Leer...

- Un libro.

- Gracias Bianca, soy retrasado y creía que estabas leyendo comida. - ella rió.

- Un libro llamado The Fault In Our Stars.

- ¿Sobre qué va?

- Pues mira, hay una chica que tiene cáncer de pulmón llamada Hazel, que en un grupo de apoyo conoce a Augustus, que le falta una pierna, porque tuvo cáncer de algo de la pierna, pero ya se le ha pasado. Y se enamoran, pero ella no quiere que sean novios porque Hazel no quiere que Gus sufra ya que él, anteriormente, ya perdió a una novia que tenía cáncer.

- Vaya.

- Y es mazo bonito porque a ver, hay una fundación que lo que hace es conceder un deseo a cada niño con cáncer, y lo cumplen, siempre que sea posible. Y Hazel ya gastó el suyo hace años, pero le encantaría ir a Amsterdam a conocer a su escritor favorito. Entonces Gus, que aún no pidió su deseo, lo pide y se la lleva a Amsterdam.

- Pues sí que es bonito.

- Sí.

- ¿Tú harías eso por mí? - Y ahí está, uno de los comentarios que descoloca a Bianca. Nunca esta preparada cuando Louis suelta cosas de ese tipo. ¿Qué contesta?

- ¿Cómo?

- Pues que si tú me cederías tu deseo. - Bianca ríe nerviosa, pero saca fuerzas y enfatiza con cierta diversión.

- Solo si también me beneficiase a mí.

- Que buena amiga tengo. - ironizó él. "Sí, amiga, como ayer..." pensó Bianca. Tras eso, se quedaron unos segundos en silencio, pero sin mirarse a través de la cámara. - Bianca... - dijo un tanto serio él.

- ¿S-sí? - preguntó dudosa. No le gustaba cómo había dicho su nombre.

- Ayer... - ay ayer, sabía que tenía que ver con eso. - ... cuando te besé... - las mejillas de ella enrojecieron tiernamente. - ... ¿por qué me respondiste?


Joder...
Y este era el momento en el que Bianca confiesa todo, ¿no?
Los sentimientos ocultos, las miradas escondidas, el aprenderse cada una de sus manías. El observarle, el no perderle de vista, el tenerle presente siempre. Lo sueños, las ilusiones, las imágenes que iban y venían de ellos dos caminando juntos, de la mano.
Simplemente de ellos dos.
Ese era el momento.
¿Verdad?


- Eh... - respiró con cierta dificultad - Ya sabes... Estaba borracha, lo estábamos... - Vale no. No era el momento. O sí lo era, pero algo hizo que Bianca no lo dijese. - Y cómo que no sé, el calentón supongo... - suspiró intranquila - ¿P-por?

- Nada, porque es que he tenido un sueño mazo raro en el que de repente tú te me declarabas y yo no sabía qué hacer porque si te decía que no me sentía mal.

- ¿Y eso? - preguntó Bianca ignorando mencionar lo de que había soñado con ella.

- Pues no sé, los sueños, que son muy raros. Después aparecía Susan Boyle, diciendo que me iba a casar con ella - la chica rió por lo bajo.

- Que afortunado.

- No sabes cuanto.


Y a partir de ahí, lo que agradeció Bianca, la conversación se tornó como siempre entre ellos. Algo amistoso, sin más. Hablaban de tonterías, de cosas entre ellos, se picaban, de perdonaban, todo ello entre amigos. No volvieron a mencionar el tema del día anterior, aunque la verdad es que ninguno de los dos se lo sacaba de la cabeza.
Lo raro, y lo que les sorprendió, y es que no se sentían incómodos entre ellos a pesar de los hechos ocurridos.
Había algo especial entre Louis y Bianca, algo que hacía que las cosas fuesen distintas.
¿Y qué era ese "algo"?
Pues ni idea.

Media hroa más duró esa videollamada, hasta que Louis tuvo que irse a prepararle la merienda a sus hermanas pequeñas. Cosa que hizo que Bianca se enterneciera de amor. 
Cuando ambos cerraron sus cuentas de skype, Bianca rápidamente agarró su teléfono.
Necesitaba apoyo de su mejor amigo, necesitaba desahogarse respecto a sus temas amorosos.
En cuanto le llamó y oyó su "¿Bianca?" empezó a hablar.


- ¿Qué es un beso? Quiero decir, claro que sé lo que es. Una persona junta su boca a alguna parte del cuerpo de otra. pero los besos en la boca, en sí, ¿qué valen? Cuando te lías con alguien en realidad lo que cuenta es lo que se transmite, no el beso en sí. Y cuando besas a una persona que quieres, es cuando de verdad le estás dando un beso, porque le transmites amor y muchas cosas cursis más, pero eso es un beso. Pero cuando te lías con alguien solo por liarte, sin ánimo de ofender, en realidad no besas. Solo mueves los labios. ¿Porque qué transmites? ¿Qué estás necesitado? Para eso se lo escribes en un papel y punto. Pero si de verdad quieres... Y mi pregunta es, ¿cuánta importancia debe darse a un beso cuando uno de ellos quiere al otro y el otro no?

- Vamos, que ayer te morreaste con Louis. 

- Me metió la lengua hasta la tráquea. - Zayn rió. Toda la mierda que le había soltado antes solo para llegar a la conclusión.

- ¿Y eso?

- Pues... No sé, pasó y pasó.

- Pero eso es genial. Por fin vas a tener al churri que siempre has querido.

- Eh... No. Al parecer fue cosa de borrachos y yo le frené y hoy hablando por skype le he dicho más o menos indirectamente que yo por él no siento nada y... - Bianca dejó de hablar rápido y suspiró. - Necesito terapia de mejores amigos. ¿Puedes hablar ahora?

- Mmmm mejor vente a casa, que ya sabes lo mucho que odio hablar por teléfono.

- Eres un mierdas, ¿sabes?

- Gracias hombre.

- Y tu madre se va a cansar de verme casi todos los días en tu casa.

- Que va, si estoy solo. Los demás se han ido al acuario.

- Jope, pues haberme avisado, que yo quería ir. - él rió por lo bajo.

- Bueno, ¿vienes o no? 

- Dame veinte minutos.




(...)




Había llegado hace ya tres cuartos de hora a casa de Zayn, y ambos se encontraban en el salón. Bianca había narrado a Zayn todo, todo todo. Sin omitirse detalles ni nada, y Zayn había escuchado y dado su punto de vista desde su lado, que consistía literalmente "pasa del culo de Louis, sé solo su amiga y búscate a un tío al que tirarte sin más". A lo que Bianca había respondido poniendo los ojos en blanco.
En cambio Zayn casi ni le había hablado de Jane. Solo un poco, pero no mencionó lo que le dijo la chica, su secreto, el que pilló tan desprevenido a Zayn.

Había sobre la mesa del salón un total de siete cervezas vacías, y una botella a medio acabar de Jack Daniel's, cortesía de las reservas alcohólicas de la familia de Zayn.
Ambos necesitaban olvidar por un momento, aunque supiesen que después volverían a pensar en sus personas correspondientes.


- No sé qué hago con mi vida. Me estaba liando con el tío de mis sueños y va y le paro. Soy imbécil. - dijo arrastrando las palabras, marcando las "s".

- Pues anda que yo. Ya no me puedo tirar a Jane. Porque no. Debo dejar de tener debilidad por las morenas guapas. Son peligrosas. - comentó paralelamente Zayn, de la misma forma que ella a la hora de hablar.

- Pero no sé qué me falta para que le guste totalmente. 

- Es que si me hubiese dicho antes, al principio eso que me dijo, no habría quedado como un imbécil.

- Tengo un pelo bonito, soy guapa, maja, supongo, buen cuerpo... - Zayn miró a su amiga.

- A mí me gusta tu pelo.

- Gracias.

- Y eres guapa.

- Gracias.

- Y maja.

- Gracias de nuevo.

- Y tienes buen cuerpo.

- Gracias. - dijo por cuarta vez.

- Y si fuese Louis, yo me acostaría contigo. - 


Bianca alzó la mirada, centrándose en los ojos de su mejor amigo. Eran oscuros, muy oscuros. Pero algo tenían. Y esas pestañas tan largas que solo hacían que resultase más guapo.
Se fijó en más cosas. El color de su piel, ciertamente acaramelado, que resultaba tentador, y los pómulos y la mandíbula marcados, algo exquisito en un chico de su edad.
Y por no hablar de sus labios, finos y claros, que entreabiertos dejaban escapar pequeñas cantidades de aire.

Zayn la observó. Cierto era que tenía un pelo precioso, que deslumbraba le diese luz o no. Y las cejas finas, que coronaban unos increíbles ojos azules, con cierto toque grisáceo. Sin olvidar sus graciosas pero idóneas pecas, que adornaban su delicada cara, dando un matiz espectacular. Y finalmente su boca, labios con volumen pidiendo, suplicando consuelo.

Sus miradas volvieron a coincidir un segundo, y fue suficiente para que ambos se lanzasen el uno al otro, más Zayn a Bianca que al revés, pero bueno, y que empezasen a besarse más con pasión que con cariño.
Era una necesidad, algo que tenía que ocurrir.
No había ternura ni esperas ni suavidad.
Todo era ciertamente caótico. No tenían prisa, pero deseaban ya sentir placer. Deseaban todo en ese momento, pero a su vez ansiaban la nada.
Las primeras camisetas desaparecieron, mientras Zayn tumbaba a Bianca sobre el sofá y se colocaba sobre ella. Agarró sus manos y las guió hacia arriba, haciendo que quedase presa. Seguían besándose, con frenesí, sin un ritmo marcado. Solo la lujuría tiraba de los hilos del momento. Zayn soltó los brazos de Bianca confiando que ella los dejaría así, pero se equivocó, pues ella los deslizó hasta su espalda.


- Ey. - regañó  separándose y volviendo a colocar los brazos. - Aquí mando yo.


Bianca jadeó. Normalmente le gusta a ella tomar el control, pero si de vez en cuando aparecía cierto chico al que le gustaba jugar a ser el macho alfa, y encima lo hacía bien, perdía todos sus papeles.
Zayn volvió a soltar las manos, y esta vez ella obedeció. El chico se encargó de desabrochase los pantalones y quitárselos, y lo mismo hizo con Bianca.
Ambos estaban en ropa interior.
Su conciencia, la conciencia buena, les alertaba de las consecuencias que podría tener esto. Pero no pensaban teniéndolo en cuenta.
La ignoraban.
Pero algo que sí que rondaba por la cabeza de Bianca, aunque vagamente, era la pregunta de si siempre había existido tal tensión sexual, de si siempre estuvo ahí o es cosa del momento. ¿Estaban destinado a acabar acostándose, o es solo un factor producido por Louis y Jane?
Bianca echó hacia atrás los pensamientos, y se concentró más en cómo Zayn le estaba quitando las bragas con la boca. Había agarrado la tela con los dientes y las deslizaba peligrosamente por las piernas. Esto no hizo otra cosa más que encenderla en cantidades superiores.
Una vez fuera, Zayn se ocupó de quitarle la última prenda a Bianca, quien encorvó la espalda para darle espacio para hacerlo.  
Sin saber cómo, Bianca se fijó en que Zayn ya se había desecho de sus calzoncillos. Pero no solo se fijo en eso, sino en otra cosa, y abrió mucho los ojos al hacerlo.
Ahora entendía por qué tantas chicas caían rendidas a sus pies.
Él se se separó un poco de ella y se agachó, sacando de un bolsillo de sus pantalones un paquete plateado. Lo abrió con con los dientes y cogió el condón, el cual se colocó.

"A la mierda el macho alfa" pensó ella.

Bajo una mano y la puso sobre la potente espalda de Zayn, mientras acorralaba su cuerpo con las piernas bien abiertas. La mano libre, fue deslizándose entre los dos cuerpos hasta llegar al pene de Zayn. 
Este, que en ese momento estaba depositando senderos de besos en los pechos se Bianca, jadeó al sentir el contado de ella con su miembro. Y ese sonido fue la clave para que Bianca alzara la cadera y le diera vía libre a él para entrar en ella.
Un grito ahogado se escapó de sus labios cuando se alojó.
Llevaba una temporada en sequía, y eso había marcando consecuencias, aunque también hacía que su cuerpo acogiese con más ímpetu a Zayn.
Él, no se molestó en empezar suave e ir aumentando el ritmo, sino que directamente fue a lo duro. 
Sabía, por cosas que le había contado ella, que tenía buen aguante de nivel, por lo que no pasaba nada si se iba un poco de la mano.
Los movimientos se hicieron constantes y rápidamente la sala se llenó de gemidos, jadeos, de nombres susurrados, de golpes secos, besos, caricias, algún que otro nombre más, marcas de uñas en la espalda...
Los minutos, que fueron bastantes, se consumieron rápido entre ellos, desgraciadamente. Y al final, tanto Zayn como Bianca llegaron al climax, juntos, liberándose cada uno.
Zayn salió de ella y se recostó sobre su cuerpo, abrazándola. La quería mucho, pero no tenía ni idea de lo que acababa de ocurrir.
Pasaron unos minutos en silencio, un silencio raro.
Ella le acariciaba el pelo, y él se dejaba hacer.
Extrañamente se sentía bastante cómodo, completo, acogido.


- ¿Qué hemos hecho? - preguntó finalmente Bianca, con voz un poco rota aunque sin ninguna gana de llorar. Zayn se incorporó levemente, lo suficiente para tener su cara enfrente de la suya, muy cerca.

- Acabamos de practicar el coito. - Bianca sonrió.

- Eso ya lo sé, imbécil. Me refiero...

- Ya sé a lo que te refieres. - ambos se quedaron callados, mirándose el uno al otro. De repente, Zayn se acercó a ella y la beso, pero a diferencia de todo lo demás, este si que fue un beso delicado, con ternura. Pero eso no impedía que acabase convirtiéndose en algo más, y que les volviese a encender.

- Zayn, ¿tienes algún condón más en los pantalones? - preguntó en cierto momento Bianca. Él sonrió pervertidamente. Agarró sus pantalones y sacó la cartera, y de ahí, un preservativo. Bianca sonrió contenta.

- Asi que... ¿quieres que volvamos a hacerlo? - preguntó Zayn, aunque a se sabía la respuesta.

- Quiero y deseo. 


Arrebató el condón de la mano de Zayn y lo abrió con los dientes. Sacó la funda de látex y lo deslizó por su longitud, ganándose algún suspiro por parte de él. Zayn la miró fijamente, y con las manos separó más sus piernas. Estaba a punto de entrar cuando el móvil de Bianca, que estaba sobre la mesa, empezó a sonar. Ambos miraron con odio el aparto. Bianca no quería cogerlo, pero, ¿y si era importante? Alcanzó el móvil y miró la pantalla.

Louis.

Zayn también lo vio, y bufó.
Bianca mientras sufría un vuelco en el corazón.
Quería cogerlo.
Iba a hacerlo.
Tenía el dedo casi sobre el botón cuando Zayn le agarró la mano.


- No lo hagas, por favor. - ella le miró a los ojos, más profundo que nunca. Y algo hizo que obedeciese. Zayn agarró el móvil y lo depositó sobre la mesa, y entonces entró con fuerza en Bianca.


Pero ninguno pudo imaginar que Zayn, al colocarlo sobre la mesa, había dado con la palma en el botón que permitía la llamada al otro número.
Louis estaba al otro lado, cuando de repente oyó un gemido de una chica.
Era ella.


- ¿Bianca? - pronunció, pero ellos no le oían. Más gemidos, de ella y de una voz grave, y Louis empezó a enfurecerse. La voz grave empezó a hablar, pero susurrando. No se identificaba la voz, pero sí que se entendía.

- Voy a hacer que le olvides, que olvides que le has querido durante estos años. En unos minutos voy a conseguir que tu gran amor pase a ser secundario. En unos minutos, ya no querrás a Louis, solo será tu amigo.


Louis colgó.
No quería seguir escuchando más.




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ME ENCANTA ESTE CAPÍTULO, ENSERIO
es tan guay
llevo desde el principio deseando que llegase el momento de copulación entre Zianca
Bueno, no me enrollo mucho que hay gente que me mata si no subo a la de ya
bueno, que me siento orgullosa de haber subido antes de que pasase una semana
y que llegados a este punto, cuál es el secreto de jane?
besooos:)
PD: dedicado a Nerea, que es mi Alex

25 comentarios:

  1. OH DIOS MÍO, hasta creo que me e puesto cachonda mientas lo leía jajajajajano. Pero tía tú lees mucho al estilo 50 Sombras de Grey o algo no? Sube antes de navidad por favor te lo pido, necesitó saber la reacción de Louis!!! Y que pasa con Bianca y Zayn. Y el puto Niall es la polla, tia que me encanta como escribes!!!
    Un beso de tu mayor fan!
    xoxo, Mhartta

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    1. jjajajajaja ay diooos
      pues si, me he leido la trilogia y tal y libros parecidos, aajajaja
      ya veraaaaas:)
      muchas graciaaas! un besoo;)

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  2. MADRE DE LA VIDA LIDIA
    BUA BUA NO TENGO PALABRAS CAPITULAZO, NO ME ESPERABA PARA NADA EL MOMENTO ZIANCA AJSJDJDJSJS HA SIDO GENIAAAAAAAL AYYYY NO PUEDO ESPERAR AL AIGUIENTE
    Beeeesos @mullingarlies

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  3. AY LA HOSTIA ! ESTO NO LO VEÍA VENIR NI POR ASOMO, Y QUE LOUIS SE ACABARA ENTERANDO MENOS ! JURO QUE YA SI QUE NO TENGO NI IDEA DE COMO VAN A ACABAR LAS PAREJAS DIOS
    ESTOY SUPER ENGANCHADA, Y LO CAPITULOS SE SUPERAN MAS Y MAS :) BEESOS @Paola_26m

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    1. mmmm me gusta sorprenderooos
      ya vereeeeis
      un besooo:)

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  4. Quiero pareja Zianca a partir de ahora va a ser mi pareja favorita por favor sube enseguida que quiero ver la reacción de Louis y tal. Quiero como regalo de navidad que Zianca sea pareja oficial vale? No es muy dificil no? Hahaha por faaaa que skn adorables junticos :) Sube cuando puedas xx

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    1. ajjaja es mi pareja fav tambien, sabes?
      mm ya veraaas
      un besoo:)

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  5. Joder... Esque Lidia, ya me has dejado sin palabras, mira que que ahora mismo estoy delirando, literal. Esque a ver... Primero, lo de la pildora de Cecilia... Como? No puede ser! Cecilia va a quedar embarazada!! Oh por Dios, no me lo creo... Y buah, el momento Halex... Dpm. Que Harry le ha dado un pico a Alex!!! Uuuiii nooo yo hoy mato a alguien. Y bueno, para terminar de hacer tu acto de asesinato conmigo... Vas y haces momento Zianca... Ahora si ya no me lo puedo creer... Que hara Louis ahora?? Ay madre mia, mi trastorno mental ha aumentado... Y todo culpa tuya... Esque eres especial tia. Me asombras, ya te lo han dicho varias chicas antes, pero ahora te lo digo yo... Sube antes de Navidad, ese sera tu regalo hacia mi, lo harias?? Xfaa, te admiro mucho mucho mucho srsly. Y bueno, te felicito... Has subido antes de que pase la semana!!! Ja ja ja... Gracias, tia. Por escribir y tal, te quiero...
    P.D. Noo yo quiero ser Alex!! 😢
    Bueno, bye. Kisses and more kisses.

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    1. mmm puede que este embarazada
      quien sabe
      jajajaintentare subir antes de navidad, promise
      se te quieree
      gracias y un besoooo:)

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  6. Holisss.. Enamorada me hallo de Zianca <3 enserio son tan bweliugfuqwefqwjbg!! Llevo bastante leyendo el fic pero nunca me habia dado x comentar.. Esta sesion porno-amorosa me a animado (raro.. lose ¬¬ hhahahahahaha). Escribe mas de ellos porfaplisss..
    Y Niall??? Mortales sus idas de olla.. mi rubio irlandes es demasiado especial..

    ** Una nueva hipermegafan tuya. KISSESSSSS

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    1. jajajaja pues bienvendia a la zona de comentarioooos!
      sip, un poco raro ajajajjaja pero bueno, bah :)
      un besoo:)

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  7. Ahora si que puedo comentar jajajjaj
    Hola Lidia decirte que me a encantado el capitulo, que eres de las mejores escritoras que conozco de este mundo de las noves/fan fics y que nunca lo dejes.
    Me he quedado aluciflipando como dice una amiga mia jajajajaj con el momentazo de Zayn y Bianca, ha sido inesperado y a la vez muy bonito pero me siento mal por Louis.
    Y superbonito y tierno momento de Harry y Alex o Halex.
    QUIERO MAS DE ELLOS!!!!! Jajajajaj.
    Y nada que te loveo muchooooooo.
    Besitos.
    @noe_95_ga

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    1. weee:)
      andaa no exagereees:3
      jajajaj te loveo tambieen
      un besooo:)

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  8. ESTOY HARTA!!!! cap 43 y todavia no sean arreglado las cosas con Vics y Liam ni son novios. Me ha encantado pero es q el libro esta muy avanzado y todavia no hay nada en claro
    escribes genial y estoy deseando el prox cap

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    1. jajaajjaja ya se aclararáaa
      o no...
      graciaaas:)

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  9. Diooooooos!! Mueroooooo ya sabia yo q zianca tenia rollo pero ceciliaaaa... me cago ya en todo hombre pobre rubito mio y jade su puto secreto me cago en tooooo!!!

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    1. jajajaj yaa, zianca era de esperaaar
      ajajajajaj

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  10. Me ha gustado mucho el capil, pero por favor, no hagas que Cecilia se quede embarazada y que Bianca y Zayn empiezen una relacion, por favor. NO me gusta eso.. Ellos dos me gustan mucho como mejores amigos, pero nada más. Bianca tiene que estar con Louis, solo con él. Y mi Zayn tiene que estar con Jane. Y por favor te pido, arregla las cosas ya con Victoria y Liam. Que siempre están enfadados. Bueno, que eso, que escribes íncreiblemente bien, y que espero que saques un libro, que seré la primera en comprarlo. Espero que no tardes mucho en subir el siguiente capítulo. No puedo esperar más para ver que pasa... Y que por favor te lo pido, no hagas eso con Zayn y Bianca...

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    1. jajajaj yo ya tengo tooodo planeado
      me supliqueis o no
      jajajaja
      yaaa vereeeis
      muchas graciaaas, ya tengo compradores aseguradooos:)
      ajajajaj
      un besoo:)

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  11. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! Vale, empiezo con este ah *imagina que estoy chillando'. ESo viene a que lo de Zianca no me lo esperaba y son adorables y tienen que se pareja por que lo digo yo xd. AYAYAY, que me encantan. Y bueno, Halex va avanzando, bien bien. Y A CECILIA Y A NIALL NO LOS SEPARES, QUE SON MI PAREJA FAV. NO NO NO. TIENEN QUE ESTAR JUNTOS. Y ZAYN Y BIANCA TAMBIEN. ME ENCANTADO EL CAP, ESTE ES UNO DE MIS FAVORITOSOOOOS.
    Besoooooooooooooooooos <3

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    1. ajajajjaja
      a casi todo el mundo le gusta ziancaa:)
      jajajaja
      mmm ciall puede peligrar
      o no
      ajajajaj
      besoteees:)

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  12. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH !!!
    Me ha encantado el momento Zianca, muy expolosivo. Pero sigo siendo aprtidaria de Louis y Bianca. Que Bianca le dea celos a Louis por no darse cuenta de qe de verdad quiere a ella, pero tienen que estar juntos si o si !!!
    Y Cecilia y Niall ya de ya que estean bien que lo suyo va para boooooooda. Y Halex un poco más de lo mismo, que tienen que resolver esa tensión sexual !!
    Y que decir de Victoria y Liam si es la pareja que más me encanta (luego Louis y Bianca), esoooos si que tiene que resolver lo suyo !!
    Besineeeeeeeeeeeeees y escribe pronto , no nos puedes dejar así a tus fans lectoras !!

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