miércoles, 4 de diciembre de 2013

41. I miss everything we do.

Harry abrió los ojos y miró el reloj. Mierda. 
Las clases no habían empezado aún, pero a esa hora ya tendría que estar saliendo de casa.
Maldita Alex... Que le odiase y tal, pero aun asi podría seguir despertándole a tiempo... no sé, tirándole un zapato a la cabeza o algo así.
El poco tiempo que tardó en vestirse fue épico. Cualquiera juraría que se habría puesto algo al revés de tal rapidez. 
Con mochila ya en mano y dientes lavados pero sin haber desayunado ni con propósito de hacerlo, bajó las escaleras, viendo desde arriba que Alex salía por la puerta.


- ¡Espera! - tarde. el sonido de la puerta cerrándose se hizo presente. Harry maldijo entre dientes. Terminó de bajar los escalones que le quedaban y después fue él el que salió. Ya una vez fuera, miró donde quedaba Alex. No muy lejos, así que  cogió aire, elaboró una pequeña carrera y se situó a su lado. Alex no dijo nada, pero se oyó perfectamente como bufaba, lo que, raramente, hizo sonreír a Harry. Este miró hacia abajo, y un sentimiento de sorpresa le inundó cuando vio que llevaba las zapatillas que él le habría comprado. - No es por ser exigente... Pero un gracias al menos creo que me lo merezco. - ella frunció el ceño y le miró fríamente.

- Es verdad.- Harry soltó el aire - Gracias por joder mi relación con Louis. - exageró una sonrisa falsa mientras Harry se quedaba parado tras ella.

- ¿Estás de coña? - dijo mientras se ponía de nuevo a su altura.

- No.

- No me creo que vuelvas con eso... Si tú hubieses querido que tu relación siguiese con Louis pues haber intentado que durase y haber luchado por ella. Pero si vosotros habeis dejado de sentir lo mismo, sobre todo tú, pues lo siento pero ya no es mi culpa.

- Va venga, lo que tú quieras... - se cruzó de brazos y de adelantó un metro y medio, pero de repente se giró, empezando a andar de espaldas y apuntando a Harry con un dedo.  - ¿Sabes qué? Juro que si te echas novia, voy a romper tu relación, no sé, inventándome algo como que tienes tendencia a vomitar después de besar chicas, o que te comes la arena del parque, - Harry alzó una ceja - o que te gusta ir poniendo los cuernos a todas tus parejas. 

- Entonces... - Harry sonrió pícaramente - ¿Vas a romper tú misma la futura relación que vamos a tener juntos? 

- Eh.. ¿Qué?... N... ¡No!... ¿Qué narices dices?

- ¡Alex! - no hubo tiempo para pararla. Al ir al revés, Alex no vio que se iba torciendo con sus pasos, y por supuesto no vio la farola que se iba interponiendo en su camino. Y Harry... Bueno, él estaba más concentrado en la "célebre" frase que le había dicho como para fijarse en algo más. De forma que Alex chocó con la parte opuesta de su cuerpo, siendo impulsada y cayendo después casi de boca, si no fuera porque se le ocurrió sacar las manos. 

- Me cago en su puta vida... - se quejó ella de rodillas sacudiéndose las manos. Harry la miró y se empezó a reír. - ¿Tú de qué te ríes, so lerdo? - le miró despectivamente mientras se levantaba y se frotaba el culo.

- Es que te tendrías que haber visto - siguió riéndose.

- Ya podrías haberme avisado...

- Ya podrías haberme dado las gracias por las zapatillas... - ella bufó.

- Graciasmehangustadomucho , ¿te vale? - dijo rápidamente - Pero te sigo odiando.

- Bueno, menos mal, porque yo también te odio entonces así ya no hay problemas. Ya creía yo que te caía bien o algo así, y me estaba asustando. - ironizó con una sonrisa, a lo que Alex rodó los ojos. Se quedaron unos segundos en silencio, hasta que las risas de Harry lo interrumpieron. - Es que tendrías que haberte visto. - más risas - La cara que has puesto, y además al caer has hecho un ruido extraño rollo Peppa Pig.

- Oye, lo del ruido te lo acabas de inventar.

- Sí, pero es que me lo estoy imaginando y me hace más gracia aún. - Alex bufó.

- Ya podría haber nacido mudo este chico... O al menos sin retraso mental... - dijo entre dientes - Solucionaría muchas cosas. - y así aguantó hasta que llegaron al instituto, con las risas de Harry como fondo.



(...)



Podría ser contada la llegada de cada uno al instituto, o en el caso de Victoria al colegio. Pero básicamente, usando la lógica, es fácil de suponer.  Por lo que resumiendo; Cecilia y Niall seguían enfadados. Ella con él, y él con ella porque ella seguía enfadada con él. Asi que no es ni necesario mencionar que ni se dieron los buenos días. Zayn y Bianca, que estaban cerca de ellos negaron con la cabeza. ¿Tan orgullosos eran como para no solucionar sus problemas? Por otro lado Liam estaba raro, más rollo lechuga, mustio. No hablaba tanto como antes, y si se mencionaba el nombre de Victoria en su presencia ponía la mandíbula tensa y salía de la situación. Eso mismo había pasado cuando al llegar a clase, Cecilia le preguntó por la desaparición repentina de Victoria. Y luego estaba Alex, con un dolor de espalda y de culo por haberse chocado, pero más alegre que ayer.
En la otra clase, Harry seguía riéndose aún por lo de Alex. No tanto como antes, pero le seguía saliendo una sonrisa al pensar en ello.
Louis... bueno, estaba más animado. Puede que sea al pensar en cómo reaccionará Zayn cuando aquella noche viese a Jane. Quién sabe.
Y finalmente Victoria... No lloraba en  medio de clase porque ya era lo que le faltaba. Pero ganas no le faltaban.
Por lo que ya habiendo puesto en situación, hacemos un salto en el tiempo hasta la hora del recreo, cuando sonó el timbre y todos salieron, cuando Niall se quedó apoyado en una pared viendo como Cecilia se iba hacia el patio con la cabeza agachada, cuando Zayn se acercó a Niall haciendo la función de buen amigo.


- Habla con ella - sugirió. 

- Eh... No, no - negó rápidamente.

- ¿Por qué? 

- Ella no quiere hablar conmigo.

- Asi que como ella no quiere, tu no hablas, y si ella se tira de un puente... - Zayn sacudió la cabeza - Qué mal ejemplo. Obvio que si ella se tira tú te tiras.

- Claro.

- Pero aun así debes acercarte a ella.

- ¿Y por qué no dejar que pase el tiempo?

- Porque si lo haces, va a pensar que te da igual vuestra relación. Y va a perder parte de la estima por ti.

- No mames, eso no va a pasar.

- Bueno - Zayn se encogió de hombros, con una idea en mente - Puede que si no te das prisa haya chicos que aprovechen esta crisis vuestra para acercarse a Cecilia. - Niall se giró a mirarlo rápidamente.

- ¿Cómo que acercarse?

- Sí... Oí algo de que últimamente no os veían muy bien, asi que ciertos chicos van a intentar ser más majos con Cecilia para que ella en parte te olvide. Ya sabes, tonterías de esas. Aunque si funciona... - Niall se mordió el labio.

- Voy a hablar con Cecilia. Gracias tío. - le dio una palmada en la espalda y echó a correr. Zayn sonrió. Nunca se había sentido tan orgulloso de mentir tan bien.



Niall corrió hasta llegar a la mesa de siempre, su mesa, donde ya estaban todos. Llegó y lo primeor que hizo fue coger aire, interrumpiendo un poco la conversación del momento, monopolizada por el ámbito femenino teniendo como tema el qué se iban a poner para la fiesta.


- ¿Y Zayn? - preguntó Liam alzando la cabeza. Niall señaló hacia atrás con una mano, mientras cogía más aire. Nunca le gustó correr, nunca.

- Cecilia... - dijo como si acabase de tener un parto.

- ¿Qué? - preguntó de brazos cruzados sin mirarle a los ojos.

- ¿Podemos hablar? - ya casi había recuperado la compostura.

- No. 

- Uy, ¿por que? 

- Porque estoy harta de que cuando te de la gana hacer algo, yo tenga que ceder, pero tú nunca.

- Buenas. - dijo Zayn apareciendo y sentándose.

- Por favor.

- Que ahora soy yo a la que no le apetece, coño.

- Pues me pongo a gritar aquí en medio.

- Ya ves tú. - desvió la mirada. Niall, con el ceño fruncido, cogió aire y se puso a gritar ahí en medio, como quien no quiere la cosa, atrayendo las miradas de muchos. Los sentados en la mesa se empezaron a mirar entre ellos, salvo Cecilia que se mantenía rígida. Aunque es verdad que le estaban entrando las ganas de reír. Niall paró, y la chica creyó que ya por fin se había cansado. Pero solo fue una pausa para tomar más aire y seguir gritando.

- Por favor - le suplicó Alex a su amiga. - Habla con él aunque sea durante dos minutos. Cecilia bufó.

- Por ti, eh. - Se levantó y se acercó a Niall.

- Horan. Vamos. - anduvo con paso firme alejándose, con el señor Horan detrás. Se fue a otra mesa que había no muy lejos, libre, y se sentó. - ¿Qué quieres? - se cruzó de brazos.

- Eh... - Niall se pasó una mano por el pelo.

- ¿Eh?

- ¿Sabes eso de quedarse en blanco cuando vas a decir algo que tenías pensado? - Cecilia asintió - Pues eso.

- Pues improvisa. - él suspiro.

- Lo siento, ¿vale? No sé cuantas veces te lo he dicho ya, pero lo siento. Te quiero, y te echo de menos. ¿Sabes que mi madre me ha pregutnado que si pasa algo malo entre nosotros?

- ¿Tu madre? - Cecilia se extrañó. Ella no había conocido aún a Maura, la madre de Niall.

- Sí, porque cada día yo le enseñaba cosas de nuestras conversaciones por Whatsapp o le hablaba de lo que habíamos hecho durante el día. Pero como ni hablas conmigo ni quieres pasar tiempo junto a mí.Así que... Se preocupó -Cecilia relajó los músculos de la cara y se entristeció un poco. Asi que Niall le hablaba a su madre de ella... Pero no debía ceder.

- Niall... - el chico se sorprendió por el tono suave con el que le habló. Ultimamente no era habitual, peor sobre todo le sorprendió que Cecilia alargase la mano y le cogiese la suya. - Quiero que me digas por qué estoy enfadada. Lo que me importa es que me entiendas, porque sino tus lo siento no dicen nada. Asi que...

- A ver, yo no he hecho las cosas bien. No estuvo bien decirte que zorreabas con Harry ni ponerme así. - la cara de Cecilia cayó y le soltó la mano, echándose hacia atrás.

- No, no lo entiendes. - suspiró. 

- Pero...

- Niall, estoy enfadada porque no confías en mí, porque fácilmente creíste que yo estaba por otro. Necesito que haya confianza en la relación, porque sino no hay nada.

- Yo confío en ti.

- Demuéstramelo.

- Eh... - bajó la mirada - No sé como demostrarlo ahora.

- Ya escontrarás la forma. - Cecilia se levantó.

- ¿Entonces es eso? ¿Hasta que yo no te demuestre que confío en ti, que por cierto lo hago, en el fondo, vamos a estar así? Porque lo siento pero yo no aguanto, y tendrás que soportar que te quiera demasiado como para no poder estar así ni un puto día más. - ella se mordió el labio y se acercó a Niall. Se sentó a su lado y le pasó una mano por el cuello, subiéndola despues hasta enredarse en el pelo de él.

- Sabes que por muy enfadada que esté contigo y aunque dentro de dos horas te esté gritando de nuevo, que te quiero, ¿verdad? - Niall asintió brevemente.

- Y tú sabes que yo...

- Claro que lo sé - sonrió con tristeza y poco a poco se acercó a Niall, hasta unir sus labios. LLevaban sind arse un beso desde el martes, y aunque habían sido apenas tres días, a Niall le pareció una eternidad. Quería a esa chica, lo sabía, y si tenía que currarse el mundo por ella, lo haría. Simplemente que en este par de días que se avecinaban iba a dejar que ella tomase un poco el aire, que se sintiese más relajada, era lo mejor. Cecilia se separó para desagrado de Niall, quien aprovechó esos segundos como si fuese la gloria. Juntaron sus frentes y él puso una mano en la mejilla de ella.

- Prométeme una cosa.

- ¿El qué?

- Que no te dejes llevar por los chicos que se acercan a ti para romper nuestra relación.  - ella frunció el ceño.

- Eso... es ilógico.

- Prómetemelo. - Cecilia se volvió a poner de pie. Niall la miraba con los ojos atentos, cogiéndole las manos. Se acercó a él y depositó un beso en su frente.

- Niall, nuestra relación solo se puede romper desde el interior - admitió seria. Bajó la mirada y se dio la vuelta, yendo hacia la otra mesa. Cuando llegó, se sentó en su sitio, sabiendo que todos los demás la estaban observando en este momento.

- Ey, rubia - dijo Harry cuidadoso - ¿ya está todo bien? - Cecilia suspiró.

- Espero que en la fiesta de hoy haya mucho, mucho alcohol.




(...)




- Esta falda me hace gorda - dijo Cecilia mirándose en el espejo.

- Y también bastante mentirosa - contestó Alex mientras se ataba sus tacones, cortesía de un regalo de Grace.

- ¿Pero tú has visto las jambas que me hace? - se volvió a quejar la otra.

- Jambas, proviene de jambes, que es piernas en francés - dijo Bianca así como así, mientras ella le hacía una coleta alta que dejaba caer todo su gran pelo en forma de cascada.

- Tía, eres incluso más rara que yo - dijo Cecilia.


Puesto que tenían la fiesta de Tania, a la cual pensaban acudir a las nueve y media, habían decidido irse a casa de Bianca y ahí cambiarse las tres. Antes de eso, Alex llamó al fijo de casa de Victoria, para saber algo sobre ella, y le entristeció saber que estaba castigada. Debido a esto, Victoria le pidió a su prima que vigilase a Liam y que si veía a Emily cerca de él que la apartase de un guantazo.
Ya en el tiempo correcto, las tres chicas ya estaban casi preparadas para empezar a maquillarse, puesto que la ropa ya la llevaban puesta. Bianca había elegido unos pantalones muy ajustados, negros, que querían simular la textura del cuero. También llevaba una blusa blanca sin mangas que del escote hacia arriba era negra y de encaje. Y por último, llevaba unos tacones también negros, con la punta abierta y un broche.(Ropa Bianca) Cecilia había optado por una falda granate un poco suelta, con una camisa negra sin mangas con cierta pedrería, y también unos tacones negros, solo que estos eran de cuña, cerrados, con cordones, al más puto estilo inglés. (Ropa Cecilia) Y por último estaba Alex, con unos simples vaqueros, pero muy ceñidos, una especie de camiseta corta, también sin mangas, de color blanco roto, con tela de encaje pero opaca, y en los pies, unos zapatos del estilo de Bianca pero a juego con la camiseta que llevaba Alex.(Ropa Alex) Tras persuadir a Cecilia y hacerle ver que la falda no le hacía unas piernas enormes, se maquillaron, se peinaron las que faltaban, aunque esto no duró mucho, pues Alex y Cecilia simplemente se desenredaron el pelo y se lo dejaron suelto. 
Bajaron al salón, donde vieron a la madre de Bianca sentada en el sofá, con el pijama ya puesto, una ensalada y viendo la televisión.


- Mamá - llamó su hija. Claire se giró hacia ellas, y sonrió.

- Bendita juventud, lo que daría yo por tener vuestra belleza. - Cecilia y Alex sonrieron brevemente.

- Ya empieza el peloteo... - suspiró Bianca. - Bueno, que nos vamos. 

- Espera, que os acompaño a la puerta. - Claire se puso de pie mientras las chicas cogían sus abrigos del perchero que había. Después, las cuatro, se juntaron en la salida. - Bueno, ahora os debería decir que no bebais ni fumeis ni os lieis con chicos, pero como yo también fui adolescente una vez...

- Y lo sigues siendo - admitió Bianca.

- ... Que os lo paseis bien - continuó la madre. Se acercó a las tres y les dio un beso en la mejilla a cada una. Y tras un intercambio de "adioses" salieron por la puerta y fueron hacia la parada de bus. La casa de Tania quedaba un poco más lejos que las demás. Bueno, lejos... Que en vez de quince-veinte minutos andando serían media hora. No tanto. Pero aun así, con los zancos que llevaban, consideraron necesario desplazarse en transporte público. Asi que esperaron debajo de la marquesina hasta que apareció el autobús, se subieron y cogieron sitio atrás. El viaje no duró más de un cuarto de hora, yendo justo con el tiempo que querían. Aun así sabían que la fiesta ya había empezado y que los chicos las estaban esperando ahí, asi que no debían demorarse mucho.

- ¿Sabeis esta sensación de que algo malo va a pasar? - habló Cecilia a unos pocos metros de la entrada.

- ¿A qué te refieres? - preguntó Bianca con el ceño fruncido.

- No sé, pero sé que al menos alguien va a pasarlo mal hoy, lo sé.

- Joder tía, no acojones. - dijo Alex.

- Es solo... lo que siento. - finalizó antes de llamar a la puerta de una casa enorme de ladrillo oscuro, que parecía temblar por la música que resonaba en ella. Al no contestar nadie, Bianca llamó con más insistencia, repetidas veces, hasta que un chico con una cerveza en la mano, al cual nunca habían visto, les abrió. Se metieron en el lugar diciendo un tímido hola, y rápidamente el ambiente les devoró.


Skrillex en las paredes, alcohol, tabaco, maría, contacto físico en el aire. Calor, mucho calor. Y gente, mucha más gente. Paredes blancas que seguramente dejarían de ser blancas aquella noche, sofás llenos de gente besándose y puede que más, la cocina transformada en un servicio de bebidas alcohólicas, chicas, y algún que otro chico, subidos a la mesa y bailando, el resto de la ciudad bailando en lo que quedaba de casa. Camisas desatadas, cortos vestidos remangados, contacto, mucho contacto. Una chica que se suelta la coleta, un chico que derrama una bebida en la ropa de otro, en una esquina un grupo de gente jugando al póquer, en otra varias personas haciendo concursos de cervezas, y en el hueco que faltaba, si es que quedaba alguno, gente liando porros de maría y de infinidad de hierbas más.
Si eso no es una buena fiesta, entonces ninguna lo es.
Atravesaron el manto de gente, mirando por encima a ver dónde estaban los muchachos estos. En el camino, al menos Cecilia, consiguió un gran vaso de alguna mezcla rara, y se lo bebió de un tirón.


- Así empezamos. - dijo lanzando después el vaso al suelo. Por fin, Alex divisó a Harry, que tenía a su lado a Louis con un vaso rojo en la mano y a Liam, que parecía que tenía un cigarro. Apartaron unos cuantos borrachos hasta llegar a sus amigos.

- ¡Buenas! - saludaron enérgéticamente.

- Vais muy guapas. - dijo Harry, a lo que todas les respondieron "gracias"

- ¿Donde está... ? - Liam se calló.

- Ibas, a preguntar por Vics, ¿a que sí? - Alex sonrió ladinamente.

- Eh.. No.

- Sabes que sí.

- Bueno sí.

- Está castigada.

- Ah.

- Dame un poco - pidió Cecilia agarrando el vaso de Louis y dando un trago.

- Eh... Vale.

- Lo siento, lo necesitaba. - la chica miró a Liam, después al cigarro y después a Liam. 

- Toma anda - se lo cedió.

- Gracias. - dio una calada. - Oye, ¿y Horan? - Harry se encogió de hombros.

- Dijo que iba al baño.

- Y Zayn está ahí - indicó Liam, señalando un sitio en el que Zayn, qué típico, estaba besando a una chica. 

- ¿Queréis que os lleve el abrigo a arriba? - preguntó Louis.

- Vale. - afirmó Alex dándole su abrigo junto al de Cecilia.

- Yo te acompaño. - dijo Bianca.

- ¡Espera! - la rubia agarró su prenda y sacó su móvil - Guárdamelo - le pidió a Alex, quien lo cogió - Ya está. - Una vez teniendo los tres abrigos, Louis y Bianca subieron las escaleras de la casa, tras haber atravesado una red de pasillos y puertas. Por el camino, se iban encontrando a bastantes personas, varias conocidas, otras no.

- ¿Qué tal... todo? - preguntó Bianca con delicadeza mientras atravesaban otro pasillo, de la planta superior.

- Bueno, he bebido ya dos vasos y medio, y como que no me entero de nada, asi que no sé, estoy feliz ahora mismo. - Bianca sonrió.

- Eso es lo importante, que estés feliz aunque sean solo dos segundos. - Louis le indicó que había que ir hacia la puerta del fondo.

- Oye, Bianca, no te he agradecido como es debido como me ayudas siempre y tal, eres una gran... - abrieron la puerta, y rápidamente dejaron de estar pendientes el uno del otro y se fijaron en Niall, frente a una ventana abierta, subiéndose la bragueta. - Tío, ¿que coño...? - Niall miró hacia sus pantalones, después a Louis, luego a Bianca y después a Louis de nuevo.

- No..  No es lo que parece. 

- ¿Has meado por la ventana? - preguntó Bianca alzando una ceja. 

- Eh... Vale, sí que es lo que parece. Estás muy guapa.

- Gracias. 

- Joder tío, que asco - Louis dejó los abrigos - Podrías haber mojado a alguien. ¿Sabes lo que sería divertido? Haber meado en un vaso de los de abajo, y que alguien se lo beba - los chicos se empezaron a reír, y Bianca alzó una ceja.

- ¿Louis? Ni se te ocurra. Tú hoy ya no bebes más. - Louis se acercó a ella sonriendo y le pasó el brazo por los hombros.

- Vale mamá.

- Oye, ¿está Cecilia? - preguntó Niall.

- Sí - contestó Louis - Y va bastante guapa, asi que baja antes de que se ponga a liarse con un tío.

- Vale, definitivamente hoy no bebes más. - dijo Bianca saliendo de la habitación con Niall y con Louis.


Mientras tanto, quizás uno o dos minutos antes, en la planta de abajo...


- Estás increíble. - susurró Harry en el oído de Alex, juntándose a ella por detrás y haciendo que todo su cuerpo temblase. Alex se separó, y se giró para mirarle.

- Que pena que no pueda decir lo mismo. - le miró de arriba abajo. Harry no iba increíble, iba más que increíble. Bueno, llevaba una camisa negra con las mangas remangadas, pantalón negro pitillo y unos zapatos negros. Era algo normal, pero aun así siempre tenía algo que le hacía resaltar, sin olvidar que Harry vestido todo de negro ya pasaba a un nivel serio. 

- ¿Te echaras un baile conmigo? - Alex rodó los ojos.

- Contigo poco. 

- Buenas - saludó Zayn apareciendo.

- ¿Tú? ¿Aquí? - se extrañó Cecilia, con otro vaso en la mano - ¿Y tú zagala?

- Bah, era un poco monja. No quería nada esta noche, sino en nuestras futuras citas.

- Ay pobre, le has creado ilusiones - se preocupó Alex.

- Y a mí ella una erección enorme, asi que de pobre nada.

- Mira, ahí está Niall - le dijo Liam a Cecilia señalando a su novio, que estaba a unos diez metros.

- Ay la hostia. Está super guapo.  - la rubia suspiró - Si me buscais, estoy con mis amigas las botellas. - y se dio la vuelta yendo hacia la cocina.

- Yo a estos no los entiendo, de verdad. - argumentó Alex.

- Oye, ¿y...? - preguntó Niall en cuanto él, más Louis y Bianca se acercaron.

- Emborrachándose - explicó Harry.

- ¿¡Qué!? Ay copón, ¡que borracha es una máquina de matar!- Niall salió despedido hacia la cocina, esquivando a mucha gente. Llegó justo cuando su novia engullía una cerveza. - Joder... - se acercó a ella y le quitó la botella.

- ¡Eh! 

- No quiero que acabes mal.

- Vamos, encima de que la cagas durante esta semana, vas y me quitas la cerveza. Así no vamos bien eh. - se quejó con cierto coqueteo.

- Jopetas... Ya me haces sentir mal. - bufó, haciéndola un repaso con la mirada - Me gusta esa falda. - ella se encogió de hombros.

- Te gustaría más lo que hay debajo... Pero como hoy no vas a ver nada... Ni mañana, ni pasado, ni pasado...

- Joder... - Niall se pasó una mano por la cara. 

- Adiós. - y así, tal cual, salió Cecilia de la cocina, internándose en la marea de gente, y cómo no, agarrando otro vaso rojo.



(...)



Victoria se mordía las uñas. ¿Qué coño hacía mordiéndose las uñas?
Estaba tumbada en su cama, se había cepillado ya tres donuts de chocolate y no sabía qué hacer con su vida.
Sus padres en una cena, sus amigos en una fiesta, y ella...
El pensamiento de Liam con Emily dándole a la traca...
¡Ay joder! No quería ni imaginarlo, principalmente porque se echaría a llorar.
¿Qué le pasaba? Quería odiarle, pero bien sabía que no podía. 
Ordenaría su ropa, sí, eso haría.
Se levantó y fue al armario, lo abrió y decidió empezar con el cajón de los pijamas. 
Sacó un montón y desparramó la infinidad de camisetas que había. Dobló una y la metió, y otra, y otra. Hasta que llegó a una que no le sonaba. Era negra sin más, pero era demasiado grande. Le extrañó, y raramente sintió la necesidad de acercarse y olerla.
Mierda. Era de Liam, estaba claro. Pero no recordaba tal prenda. ¿De cuando era? A pesar de la incertidumbre, las ganas de llorar se hicieron presentes de nuevo.
Se sentó en el suelo y ocultó la cara en las manos.
¿Por qué se había vuelto tan dependiente? ¿Por qué le necesitaba más que nunca?
Ya no podía más, no aguantaba.
Victoria recordó lo que le enseñó Liam, la nota de voz.
"Te quiero" le decía. Pero ella no se acordaba.
Pero... Victoria se quitó las manos.
¿Le quería?
Sí, le quería. 
Ahora estaba más claro que nunca. ¡Pero se sentía tan estúpida! Por haber sido orgullosa y no haberse dado cuenta antes le había perdido, había dejado que se alejase de ella, y puede que ahora el estuviera con otra.
A la mierda todo. Iría a la fiesta, arriesgase lo que tuviera que arriesgar. Iría y le diría todo. Y aquel día, como que se llamaba Victoria McArthur, acabarían siendo pareja. Jurao.
Cogió el teléfono fijo de casa y marcó un número.


- Por favor... Por favor... Por favor... - rogó.

- ¿¡Qué!? - oyó que gritaban al teléfono, con una música potente de fondo.

- ¡Alex!

- ¿¡Victoria!?

- ¿Me oyes?

- ¿¡Qué!? - la castaña suspiró.

- ¡Te voy a enviar un mensaje!

- ¿¡Mensaje!?

- ¡Sí!

- ¿Sí?

- ¡Sí!

- ¡Vale! - la llamada finalizó y rápidamente Victoria se puso a escribir como si le fuese la vida en ello. En el mensaje preguntaba por la dirección de la casa. Alex le respondió con la respuesta mas un "¿pero tú no estás castigada?"  


"Me la suda. tengo que conseguir novio" contestó.


Dejó el móvil y miró la hora. Si se daba prisa quizás llegaría a coger un bus. Se miró en el espejo. El pelo lo llevaba bien, se había duchado aquella tarde, y en su mente ya planeaba lo que llevar.
Cogió las camisetas de pijama del suelo y las metió a presión en el cajón, aunque la de Liam la dejó debajo de la almohada, decidiendo que esa sería su pijama desde entonces.
Volvió al armario y agarró un vestido del fondo. Era plateado, brillante, de palabra de honor y muy ajustado. Se lo puso y después se calzó unos tacones simples negros y grises.(Ropa Victoria) Se pintó un poco, no más de lo necesario. Cogió un abrigo, su tarjeta de transporte y no más. Puesto que el movil no tenía que llevarlo, ya que estaba escondido por algún lugar de la casa.
Si tenía suerte, no se demoraría mucho y llegaría a casa antes de que vuelvan sus padres, y nada saldría mal.
Abandonó la casa con gran entusiasmo y empezó a caminar hacia la parada, sintiéndose bastante optimista.




(...)



Louis y Bianca estaban en un lado de pie, con Harry, Niall y Liam a menos de dos metros. Zayn, Cecilia y Alex se habían ido a bailar (y beber un poco más, sobretodo Cecilia) y llevaban ahí ya un buen rato.


- Y si es mi amigo pues quiero que sea feliz, asi que no sé por qué no está con ella comiéndole la boca. - dijo Louis arrastrando las palabras sobre el tema de Harry y Alex. 

- Louis, enserio, deberías no beber más. - se quedó pensando un segundo.

- Vale, pero nadie ha dicho que no pueda fumar. - Bianca rodó los ojos y Louis le dio un pequeño golpe en el hombro a un chico que estaba cerca de ellos. - Ey, ¿tienes tabaco? - preguntó a un chico de polo con los ojos rojos.

- Tengo porros. - dijo mostrándole uno.

- Mejor me lo pones. - el chico se lo dio junto a un mechero. Louis se lo puso en la boca e intentó prender fuego, pero los dedos le temblaban. - Mierda.

- Dámelo a mí, anda - Le cogió el porro y ella misma se encargó de encenderlo.- Gracias - le devolvió  el mechero al chico y dio una calada, pasándoselo a Louis. Él la miraba expectante, lo que le incomodó un poco a ella.  - ¿Qué?

- No sabes lo que me pone que una tía fume. - Bianca se quedó anonadada, mirándole. - Mira, contén el humo. - Le acercó el porro y Bianca, tras una nueva calada, mantuvo el humo en su boca. Louis hizo lo mismo, y tras eso, se acercó a ella e hizo una especie de túnel con las manos entre sus bocas. Finalmente ambos soltaron el humo. Lentamente, como si cada uno pueda absorber en ese momento la esencia del otro. Pero lo que no se esperaba Bianca es que una vez hecho el intercambio, Louis, descadaramente, iba a rozar el labio inferior de ella con la lengua. Bianca se llevó una mano a la boca y abrió mucho los ojos. ¿Qué estaba pasando? No podía ocurrir esto, Louis era el exnovio de Alex y era inadecuado. Pero Alex ya no estaba por él, y además tanto Bianca como él iban cargados de alcohol, uno más que otro, eso claro. 

- Eh... Yo... - Bianca no sabía como reaccionar - Voy a dar una vuelta. - y se fue, intentando alejarse lo más posible de aquella situación. Louis, confuso en parte también, se encogió de hombros, y después notó una mano en su brazo, se giró.

- ¡Jane! - Ahí estaba, la chica. Se acercó a ella y la saludó con un abrazo - Vaya, cuanta carne al descubierto. - Y era cierto, pues la chica llevaba una camiseta corta de manga larga y transparente salvo por la parte del torso, un pantalón corto negro deshilachado, y unas Martens negras altas con tacón. Lo demás era piel. (Ropa Jane)

- Gracias, supongo - sonrió - Buah, no sabes el follón que he pasado para llegar aquí. ¡Pero aquí estoy!

- Y a ver si viene Zayn en breves.

- ¿Tú quieres juntarme con Zayn o qué?

- Es un buen tío. - Jane resopló. Louis pasó un brazo por sus hombros y anduvo, arrastrándola, hacia Liam y Harry, ya que Niall se había ido a por bebida. - Mirad a quién tengo aquí.




(...)



Desde un lugar cercano a la entrada de la cocina, Liam observaba cada uno de los movimientos de Cecilia. Sabía que estaba borracha, bastante, y puede que hubiese tenido que impedirlo. La observó hasta que alguien se puso delante suyo.
Tania.


- Hola Niall. - saludó con coqueteo. Niall solo hizo un gesto con la cabeza - ¿Te lo estás pasando bien?

- Claro - forzó una sonrisa. No porque no se lo estuviera pasando bien, sino porque conocía el tono con el que Emily se dirigía a él en tal momento.

- ¿Sabes qué? Siempre me has parecido muy interesante. 

- Ah.

- Muy guapo... - puso una mano delicada en el pecho de él, que fue retirada con cuidado por Niall.

- Mmmm gracias...

- He oído que Cecilia y tú no estáis en vuestro mejor momento. Es que es muy niña para ti, poco madura, creo yo. Necesitas a alguien más... adulta, como yo. - Niall tragó saliva.

- Eh... Estoy enamorado de Cecilia, sea niña o no. 

- Bueno, pero aun así hoy puedes ser un poco rebelde, ¿verdad? - Niall abrió la boca para contestar, pero sintió que algo frío le manchaba el pantalón, cerca de su zona central. - Uy - elaboró una pequeña risa falsa rollo "jijiji" de puta. - Menos mal que es agua. Voy a ver si se seca. - Entonces de repente, el pobre Niall, se encontró con que Tania estaba arrodillaba en el suelo, en una posición que no perecía demasiado santa, por decirlo así, frotándole el muslo. 

- Oye... Que ya me limpio yo... - intentó apartarse, pero Tania le agarró la pierna. "Por favor que Cecilia no vea esto, por favor" rogó.


(...)


- Me rindo - habló Zayn a Cecilia y Alex, mientras bailaban. - No puedo hacer la macarena. Es mi talón de Aquiles.

- Que gandul... - Cecilia sacudió la cabeza. 

- Oye, amores - habló Zayn. - Me voy a buscar a los demás. - ellas asintieron y siguieron ahí mientras él se iba.

- Eh... Cels.

- ¿Sí?

- Ese de ahí... ¿Es Niall? - ella se giró, clavando los ojos en donde señalaba su amiga. Cecilia tomó aire y después alzo la cabeza.

- Hoy va a morir alguien. dijo antes de echarse a andar hacia el lugar.


(...)


Niall amplió los ojos como platos cuando vio que Cecilia se acercaba tal cual demonio, echando chispas por los ojos. 
Mierda. Ahora sí que nunca le iba a perdonar. Y mira que no era su culpa, sino la de la guarra de Tania, que esa es puta y en su casa lo saben, seguro.


- Tania, aparta - exigió moviendo la pierna. - Tania...

- Eh tú, zorra. - dijo Cecilia apareciendo. Niall se mordió el labio, con los cojones en la garganta. - Apártate de mi novio. - Tania se levantó mirando a Cecilia orgullosa.

- Me da que él no quiere. - sonrió.

- Sí que quiero. - contestó él.

- Shhh... - Tania le puso un dedo en los labios, como silenciándole, y le guiñó un ojo. 

- Bueno esto ya es la pera - se encaró a Tania - Estoy harta de que siempre quieras copiar lo que yo hago. Pero con Niall ya si que no. ¿Aunque sabes qué? Él me quiere, yo le quiero, nos besamos y follamos. ¿Y tú? Tú no eres nadie para nosotros. ¿Y sabes también qué? Que ahora mismo nos vamos a ir a follar. - Cogió de la mano a Niall, y delante de las narices de la otra, se le llevó de allí.

- Oye, Cecilia, yo no... 

- Lo sé, es una puta y ha sido su culpa. - Cecilia seguía andando, atravesando pasillos.

- ¿Era verdad lo de que vamos a...?

- Mira Niall, sigo enfadada, pero ahora estoy caliente como un puto pokemon de fuego, y necesito desestresarme. ¿Entiendes?

- Entiendo - contestó con una sonrisa. Cecilia siguió guiándole, hasta llegar a la entrada de la terraza. - ¿Fuera? - preguntó - Hace frío.

- Bueno, yo te caliento. - ante esta respuesta, Niall se puso las pilas y fue él quien empezó a guiar a Cecilia, hasta llevarla a una zona casi no iluminada del jardín y la empotró contra un árbol. 

- No sabes cómo he echado de menos estos momentos. - dijo con necesidad. Dicho esto, Niall la besó con pasión, con todas las ganas acumuladas de estos días, porque aunque la besase en el recreo, no fue suficiente para saciarse. Tras un juego de lenguas, Niall cambió el punto central al cuello, en el cual se entretuvo dando pequeños mordiscos y ciertos besos, llevandose como premio los placenteros suspiros de Cecilia. No faltó tiempo para que ella diese un pequeño salto y enrollase sus piernas al rededor de Niall. Él, con rapidez, se desabrochó en pantalón y se bajó una parte de la ropa interior, dejando al descubierto su miembro. 

- Mira quién está aquí - habló felizmente Cecilia poniendo una mano sobre él, y provocando cierta risa en Niall. Él la volvió a besar y levantó la falda de ella, metiendo una mano por dentro. Tuvo ciertos segundos en los que se volvió loco al palpar un curioso tanga que ella llevaba. Ay la leche... Niall lo apartó con sumo cuidado, pero también rozando la entrada de Cecilia, siendo consciente de que ella emitiría un leve gemido, y así fue. - Por favor... - susurró con los ojos cerrados, echando la cabeza hacia atrás. Él no pudo resistirse más, y de un solo movimiento se alojó dentro de ella.

- Joder... - gruñó Niall colocando la cabeza en el cuello de Cecilia. Empezó a moverse con ferocidad, bastante más de lo corriente. Los gemidos de Cecilia aumentaban cada vez mas de volumen, y tuvo que morderse un dedo para controlarse. No recordaba a Niall tan... animal. Pero sin duda, esta vez superaba con creces a las demás. Finalmente, Niall dio el último movimiento, el más brusco, perfecto para vaciarse dentro de ella, mientras Cecilia también se rompía en pedazos por él. Tuvo ella que agarrase fuertemente al cuello de Niall para no perder el equilibrio. Notó, tristemente, cómo él salía de ella, y como sus piernas retrocedían por el cuerpo y caían hacia el suelo. Cada uno se colocó lo que se tuvo que colocar y después se sumieron en un tierno abrazo. - Te quiero. - confesó Niall. 

- Te quiero. - Cecilia suspiró, apretándose más a su cuerpo - Pero sigo enfadada, eh. - Niall sonrió ladinamente y besó la frente de ella.

- Lo que tú digas.



(...)



Antes de que ocurriese todo esto, Louis se acercó a Harry mientras Jane hablaba con Liam.


- La estás mirando.

- Sí - admitió Harry. Y de tal modo era, pues el chico estaba embelesado con Alex, quien bailaba en la pista con... Con un grupo de gente, quealesquiera. 

- Ve hacia ella.

- No, no quiere estar cerca de mí.

- A ver, pues la obligas, o yo que sé, le comes la boca así de repente que ya verás como se le pasa toda la tontería. - Harry resopló.

- No tío...

- ¿Asi que eres capaz de hacer que tu amigo corte con su novia pero no a acercarte a la chica que te gusta? - Harry miro a su amigo, temiendo buscar una cara de enfado, pero sonreía brevemente. 

- Va, has conseguido que me sienta mal. Y como no vayas hacia Alex ahora mismo seguiré haciendote sentir así. - él gruñó.

- Vale, vale. - echando a andar hacia el grupo de gente. En tal momento, aparecieron Bianca y Zayn, que se habían encontrado en el camino. La chica no podía ni alzar la cabeza ante Louis por vergüenza, y por otro lado, Zayn no creía lo veían sus ojos.

- ¿Jane? - dijo confundido.

- ¡Amigo! - Jane se acercó a él y le dio un abrazo.  

- Eh... ¿Qué haces aquí?

- Ayer me encontré con Louis. - Zayn alzó una ceja hacia su amigo. 

- Y me invitó.

- Claro, y tú has venido porque querías verme a mí. 

- Eh... No seas tan narcisista, anda. - le mandó.

- Bueno, tengo otras cosas muchas cosas buenas. - se juntó un poco más a ella con mirada coqueta. 

- ¿Estás intentado ligar conmigo?

- Puede. Con que al menos me acabes besando esta noche... - ella le miró con el ceño fruncido.

- Toma Zayn - dijo Louis de repente, dándole un vaso rojo - Te he conseguido bebida - explicó. Tras dársela, Louis se acercó a Bianca. - ¿Te acuerdas lo que dije de mear en un vaso? - Bianca dejó caer la mandíbula y Louis sonrió maléficamente. Y entonces justo, Zayn se llevo el liquido a la boca, el cual fue escupido inmediatamente. 

- ¿Qué mierda?

- Ahora sí que no te beso - dijo Jane entre risas.

- ¡Louis! - Zayn miró a su amigo con cara de mala leche.

- Te va a matar - Bianca agarró a Louis del brazo y tiró de él, hasta salir del gran salón, y entraron en la red de pasillos, metiéndose en una puerta, la primera que encontraron. Consistía en un cuarto de la limpieza, seguramente destinados a la sirvienta. Bianca cerró la puerta, quedando todo en la oscuridad. Buscó con las manos el interruptor. Lo encontró, lo encendió y se dio la vuelta, llevándose un gran susto porque Louis estaba inclinado hacia ella, muy cerca.

- Este tipo de sitios siempre me han gustado, ¿sabes? - dijo acercándose más, 

- Louis...

- Demasiado... excitante. - juntó su cabeza y empezó a dar besos por la mandíbula.

- Eh... Estás borracho. - intentó apartarse. Pero no podía, o quizás no quería.

- Bueno, tú también lo estás, y da igual...

- Pero... - Louis levantó la cabeza y la miró fijamente.

- No quiero ser el bueno de siempre. Quiero ser malo. Quiero ser malo contigo. - Bianca hubiese contestado, pero dificil es cuando tienes los labios de un chico impidiendo que nada salga de tu boca. 



(...)



Victoria ya estaba en la casa. Había entrado por pura suerte, ya que alguien se dejó la puerta de la entraba abierta. 
Tenía los nervios a flor de piel.
Se lo iba a decir, ¡se lo iba a decir!
Esto sería el principio de algo grande. 


- ¿Sabes dónde está Liam Payne? - preguntó.

- ¿Quién?

- Nada, gracias. 

- ¿Conoces a Liam Payne? - a otro.

- Va a mi curso conmigo.

- ¿Sabes donde está ahora mismo?

- Que va.


¿Liam Payne? Tania creyó haber oído ese nombre, asi que se giró, y de esa forma puedo divisar a Victoria.
Tania agarró el brazo de una chica que conocía, llamada Theresa.


- Tú sígueme el rollo - le exigió.


Mientras, Victoria seguía avanzando y preguntando, hasta que uno sí que sabía donde estaba.


- Sí, mira, es ese.


Sus ojos se desplegaron al máximo. ¡Le había encontrado! Su corazón la tía a mil.


- ¡Liam! - gritó cuando quedaban nos doce metros, pero nada. - ¡Liam! - ahora eran diez. - ¡LIAM!- y al llegar a ocho, con tal gran alarido, por fin llamó su atención. El ceño del chico se arrugó al verla. ¿Qué hacia aquí? Victoria sonrió, como nunca lo había hecho. Correría hacia los brazos de Liam, pero algo la paró. Era una conversación, que sonaba cerca, en la que destacaban dos nombres, Liam y Emily.

- Que sí, que te lo juro, que ayer Liam le dijo a Emily que se fuera a su casa. Y ya te imaginas lo que hicieron... - Victoria se quedó helada. El corazón se le paró, no repiraba.¿Por qué...? ¡Solo habían pasado dos míseros días! ¿Y ya se la ha tirado? Puede que fuese mentira, pero Liam le dijo a ella que se tiraría a Emily, cueste lo que cueste, para que Victoria supiera lo que es pasarlo mal, y lo había conseguido. Además, ellos dos eran los únicos que podrían saber eso. Podría ser mentiría, pero no parecía eso. No sería lógico si fuese mentira. Asi que las lágrimas amenazaron más que nunca, rompiendo a Victoria en pedazos. Asi que así era como él la quería.... siendo capaz de sustituirla en apenas dos días.


Victoria se dio la vuelta, llorando como nunca, queriéndose olvidar de Liam ya para siempre.


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espero que os guste!
No me enrollo mucho que hay que dormiiir!
cero quejas que es mega largo eeeh

16 comentarios:

  1. BUAAAAAA CAPITULAZO LIDIA
    Primero, me ha encantado el momento Ciall jajaj se han reconciliado genial
    Segundo, LOUIS Y BIANCA asjsksjssnsksks me da igual que louis este borracho se han besado!!!
    Tercero, hijas de su madre Tania y la otra piva, que se mueran
    Yyyy ultimo, que me ha encantado la frase "estoy mas caliente que un pokemon de fuego" jajajajajaja
    Que ha sido genial el capitulo y encima mazo largo
    Muuuuchos beeesos :)
    @littlespoons5

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    1. Bueno... Recoinciliado recoinciliado no
      Ajjjaja lianca.son.mazi monooos
      Un besooo:)

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  2. Puuuuuaaaaaahhhhhhhhhh!!!! Flipooooooooooooooo!! Esto es la hoostiiiiiiaaaaa!!! Ajajjajajaj geniall como siempre

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  3. Pedazo capitulo!!!!!
    Me a encantado no se que decir, bueno si que no he parado de reir cuando louis l a dado el vaso a zayn jajajajajaj.
    Escribes geniall
    Un besazo guapa

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  4. Genial, estoy deseando el proximo y espero que Emily y Tania se mueran de una puta vez,que ya va siendo hora.
    Liam y Vics acaban juntos si o si porque lo digo yo igual que Louis y Bianca y Halex.
    Nada mas, solo que te vuelvo a insistir q qiero el proximo capitulo pronto pero esta genil UN BESO PRINCESA

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    1. Ay pobres tania y emily.... Jjjajajjaa
      Muy optimista tu eeb?
      Un besooo

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  5. Yupiiii ya llevaba un montón de tiempo esperando este capitulo y por fin me lo he leído y estoy supercolgada. POR FAVOR QUE LIAM VAYA DETRÁS DE VICS LA COJA POR LA CINTURA Y SE BESEN DE UNA MALDITA VEZ.
    Las dos putas se pueden ir al bosque y no volver más y he llorado de la risa con el vaso rojo de Louis.De todos los capítulos me quedo con este ojala yo pudiese escribir como tu. T.Q.M.

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    1. Mmm me da que liam no.va a hacer eso
      Jjajjajaa solo es colocar palabras de un modo adecuado;)

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  6. Adore tu cap, encerio. Me matas cada vez que escribes. Me encanto el beso de Louis y Bianca, aunque estuvieran borrachos, buah, ya a ver que pasa. Aun me mato de la risa con el vaso de Louis jajajajjajaa.
    Te ordeno que Lictoria vuelva porfavor. Que Emily deje de zorrear xfa. Amo lo tiernos que son Ciall, me encantan.
    Escribes genial, suerte con todo, besos :))

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    1. La parte lianca también es mi favorita, creo:)
      Muchas graciaaas:)

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  7. aiiii joeee Lidiaaa! Haciendo esto me matas en cada capitulo.Mala perosna :'''( YO QUIERO QUE SE JUNTEN TODOS COMO DBEN ESTAR Y QUE TODO VUELVA A ESTAR ASI.
    muchos besoos y esperando el siguiente capi
    Paula :))

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    1. Mmmm ya se juntarán...
      O no
      :) jajjajja un besoo:)

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  8. Puuuuaaah me ncanta este capi me lo he leido 3 veces me encanta lo del pokemon de fuego

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